Arlette Ramos Alatorre

Nunca olvidados

Dentro de las casas y departamentos modernos y minimalistas que hoy en día están de moda, ya no existe la costumbre de mostrar ni colgar en la sala de estar las fotos de los padres, abuelos y, mucho menos, los bisabuelos. Pero en casas mexicanas de pueblos y ciudades las familias aún conservan los retratos de sus antepasados, creando bellos museos en los interiores de su hogar.

Este proyecto está enfocado en fotografías antiguas, imágenes capturadas en sepia o blanco y negro que fueron coloreadas y retocadas con lápices y acuarelas. 

La nostalgia capturada en las imágenes nos recuerdan un México que va desapareciendo. Los muros de colores que no se usan en una paleta de color actual, son el escenario perfecto para resaltar estos retratos. Estas fotos antiguas se convierten en guardianas del tiempo, en narradoras de historias que pasan de generación en generación.