Amando a la muerte
En los últimos veinte años el sincretismo religioso en la población mexicana se ha ramificado y hoy en día los pequeños cultos han crecido y se han vuelto fenómenos sociales.
La veneración hacia la muerte ha derivado a una nueva forma de religión y devoción. La Santa Muerte o mejor conocida por sus seguidores como “La Santísima” y “La niña blanca” ha crecido y se ha expandido en gran parte de la República y latinoamérica. Para ellos la muerte es parte de la naturaleza al igual que la vida. La visitan cada primero de mes para agradecer o pedir algún favor.
El culto se originó cercano a grupos delincuenciales, sin embargo ahora se ha ampliado a otros grupos sociales de diferentes orígenes y niveles económicos.
Estas fotografías han sido tomadas en uno de los altares más importantes que se encuentra en la ciudad de México, en la colonia llamada por sus habitantes “Barrio bravo de Tepito”. b